martes, enero 08, 2008

¿EDUCACIÓN? PARA LA CIUDADANÍA


Desde el 6 de enero de 2007, se implanta en España una nueva asignatura para los alumnos de educación secundaria obligatoria, cuyas edades están comprendidas entre los 12 y los 16 años, según el Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre que da vigencia a dicha implantación.
He elegido este tema porque me toca la fibra que una vez vistos los contenidos de dicha asignatura y que posteriormente os daré el placer o el disgusto de conocer me hablen de:

- Personas libres
- Ciudadanos con criterio propio, respetuosos, que ejerzan la ciudadanía de forma eficaz
- Que asuman sus deberes
- Que aprendan a convivir en una sociedad plural
- Pensamiento y proyecto de vida propios, ¿seguro que propios?
- Tolerancia

- Reconocimiento de diferencias, aceptación de minorías y cohesión social

Dados estos objetivos, pensaréis: ¡pero esta chica está loca! ¿Cómo está criticando algo tan políticamente incorrecto? Y así… ¡en público!
Bueno, como sabréis, la novedad de esta asignatura ha creado mucha polémica entre padres de alumnos, profesores y políticos, que al fin y al cabo son los que tienen las competencias básicas en materia educativa. Así que tan loca no debo estar cuando discrepo de los contenidos que en ella se dan, por lo menos no soy la única.

Los objetivos que anteriormente he expuesto serían ideales de no ser porque los contenidos dedicados a alcanzar dichos objetivos no son, a mi parecer, los mejores medios para conseguirlo.
He de confesar que mi principal preocupación con esta asignatura es que toca una institución española consolidada, como es la familia. Mis preferencias, obviamente al estar en contra de la asignatura son la de apoyar a la familia tradicional, no obstante, no quiero llevar a engaños, respeto profundamente todos los tipos de familia que han ido sucediendo con los años y me solidarizo con sus problemas, quien me conoce lo sabe, pero lo que no voy a consentir es una asignatura para mis futuros hijos que persigue la idea tradicional de familia; tampoco pido que la defienda, porque no la veo inferior a las otras.

Me hace gracia que me hablen de personas libres, ciudadanos con criterios propios, respetuosos, que ejerzan la ciudadanía de forma eficaz (¡¡ah!! es que ¿hay un canon de eficacia en la forma de ejercer la ciudadanía y no nos habíamos enterado?). O la eficacia tiene nombres y apellidos y responde a una ideología x, una actitud x frente a la religión/es, etc.…La educación que se impartirá en EpC (en alguno de sus temas, no todos) fomentará UNA educación –concreta—y no, LA educación –necesaria—para nuestros hijos.

Los contenidos más polémicos, que a mi juicio pueden llevar a objetar a mucha gente son los siguientes:
A favor de la eutanasia. Aunque el contenido de la asignatura lo plantea como una incógnita, entre el sí y el no…yo diría que anima al crío a posicionarse ante una cuestión relevante y compleja que precisa de una madurez mental y que juega con el apoyo a la vida y/o a la muerte. Me parece por ello un auténtico “lavado de cerebro” teniendo en cuenta la edad a la que se comenzará a impartir dicha asignatura, puesto que un niño que no cuenta con la madurez ni el contraste de opiniones a dicha edad, no puede ejercer un juicio personal del cuestionado tema de la eutanasia, siendo lo más probable que opte por un juicio dictado por sus educadores o, en su defecto, padres. El calificarlo de “muerte digna” ya es de acuerdo a mis valores algo que induce a pensar que la eutanasia debe ser apoyada, porque se le califica de acto digno.
Por tanto, aclarémonos, ¿ciudadanos libres con criterio y pensamiento propios o adoctrinados según los valores del gobierno dominante?

Eso por un lado, por otro entramos en el campo del apreciado objetivo de crear ciudadanos que asuman sus deberes y sean respetuosos. Para ello, el programa educativo de dicha asignatura no se le ocurre otra que entrar en materia de comparaciones y catalogaciones, “así seguro que los alumnos lo comprenden mejor y respetan más a sus padres y a los que no piensen como ellos”.

Se habla, en base a los tipos de familia y sus componentes, de: “padre clásico”, “madre hippie”, “alumno empollón”, “alumnos vividores”, “abogada feminista”. Contenido peligroso, empeñado en crear estereotipos; peligroso porque será una excusa a la hora de clasificar a las personas, y las clasificaciones como todos sabemos dan lugar a comparaciones, y las comparaciones (y más, en críos de esas edades, son odiosas). Si los niños ya están lo suficiente rebotados con sus padres como nuestros abuelos jamás se habrían imaginado…sólo falta que si tiene una madre correcta, llegue a casa con la “murga” de anhelar una “madre hippie” que el libro doctrinal ‘’vende’’ tan bien, ya que es obvio que entre un “padre clásico” que definen como un señor que se dedica a poner horarios estrictos, que opina que es mejor que su hijo no salga por las noches…y no sigo porque me da vergüenza ajena la forma en que se cachondean de un padre que intenta marcar unos límites de conducta a su hijo; una “madre hippie”, literalmente como lo describen en el manual es aquella que piensa que reprimir a los hijos es un delito…etcétera. O sea, la madre que todo hijo quisiera, para tomarle el pelo y hacer lo que le dé la gana al niño dotado de un juicio prematuro, con todas las letras.

Bueno, “familia antigua”, definida como, familia que tiene muchos hijos…y así con todo. Bonita manera de insultar la libertad de cada persona, porque está claro que nadie querría ser antiguo, y menos con la condena y el rechazo que recibirías de aquellos que no son como los libros destinados a esta asignatura quieren; no estaría mal que si propugnan la existencia de ciudadanos libres, bla, bla, bla, a mi y a los míos nos dejaran ser como toda la vida, porque así lo hemos elegido, sin que estuviera mal visto, “anticuado”, tal y como el libro para la asignatura lo califica. Eso sería hacer apología de la tolerancia que propugnan, y no lo contrario…casual contradicción.

Pienso que hay maneras y maneras de reconocer las diferencias y fortalecer con ello la cohesión social, y si creo que una de ellas es la incorrecta es ésta: la catalogación y la comparación, sobre todo, y aunque suene reiterativo, pensando a quién va dirigido este contenido, si la mente es manipulable de por sí, imagínense en niños de 12 años…Sólo digo una cosa: para respetar las minorías no es necesario atacar a las mayorías infravalorándolas.

Me gustaría concluir ya, sin embargo me reconcome por dentro no añadir los vacíos educativos que considero en el programa didáctico de la asignatura. Supongo que para los diseñadores del mismo se tratará de antigüedades, pero para mí son aspectos que no entienden de épocas, así como unos mínimos que toda sociedad debería cumplir. Me refiero a los detalles que a todos nos enseñan en nuestra casa, sobre todo nuestros abuelos, porque nuestros padres y nosotros como padres, con los horarios laborales que tenemos o tendremos podemos despistarnos en la dura tarea que es educar. Algunos ejemplos de estos detalles son: enseñar al niño a ceder el paso cuando se abre una puerta, servir la bebida a todos los comensales antes que a uno mismo, decir ‘’por favor’’ para pedir y ‘’gracias’’ posteriormente, hablar de usted a los mayores, la puntualidad, ceder el sitio a las personas mayores, no levantar la voz… y mil historias más que aunque parezca mentira los jóvenes de hoy en día no practican muy a menudo.

Ah, una última cosa para concluir, como ciudadana y ante todo mujer, no hace falta que cuando se refieran a una persona lo hagan en masculino y en femenino, por mucho que se empeñen en la igualdad entre hombres y mujeres escribir los dos géneros no va a otorgarnos mayores grados de igualdad, y mucho menos poner delante el género femenino. Más poner en práctica la igualdad de oportunidades para ambos y menos innovar en las formas de referirse a nosotras, porque si somos igual que ellos no necesitamos que se nos haga especial referencia y lo digo por como está redactado este Real Decreto en este aspecto concreto
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lunes, enero 07, 2008

FCF – Factores Claves de Fracaso


El profesor de ESADE Fernando Trías de Bes se pregunta, en su “Libro negro del emprendedor”, por qué solo existen libros que analizan los factores claves de éxito a la hora de emprender un negocio cuando el 90% de los emprendedores fracasan antes de 4 años de poner en marcha su empresa. ¿No sería más oportuno contar cuáles son los típicos errores que llevan a fracasar a un emprendedor? El autor engloba 14 errores típicos en estas cinco categorías:


1. Las que se refieren al propio emprendedor.

2. Las que respectan a los socios.

3. Respecto a la idea de negocio.

4. Las situaciones familiares.

5. Las que respectan a la gestión del crecimiento.


Según Trías de Bes tras leer el libro el futuro emprendedor puede sacar dos conclusiones:

- Si después de leerlo sigues firmemente convencido de emprender tu negocio, tendrás muchas posibilidades de salir adelante.

- Si por el contrario dudas de tu decisión, mejor no emprendas.


¿Estará en lo cierto?

“Empresarios contra Emprendedores” por Pablo Bellido


Ruido-sonido, PC-MAC, chaqueta-abrigo, casa-chalet,…parecen sinónimos, pero vivimos en una sociedad donde la diferenciación, por pequeña que sea, representa una ventaja, una apuesta, un valor alternativo frente a otros, al que todos, tanto personas como productos, intentan acogerse para transmitir un punto de exclusividad.


Lo mismo ocurre en el mundo empresarial, donde el nombre propio “Empresario” parece haber perdido algo de glamour en favor de otro llamado “Emprendedor”. Hasta aquí todo parece algo ambiguo, pero como comentábamos antes, en el aspecto diferencial está la clave. El escritor francés Richard Cantillón (1755) definió al “Emprendedor” como al ser humano capaz de enfrentarse a la incertidumbre, donde los más audaces en la creación, invención, visión, y adaptación al medio serían los más exitosos. Con el paso del tiempo esta enunciación se ha ido puliendo para adaptarse a nuestros días, pero sin duda sigue manteniendo “la incertidumbre” como elemento diferenciador frente al “Empresario”.


Por este motivo Trías de Bes en “El libro negro del emprendedor” invita a toda persona con una nueva idea de negocio a una autorreflexión “no piense en su idea, analice si le apetece que esa idea sea la que traiga la incertidumbre a su vida”. La motivación por convertirse en emprendedor en ocasiones es efímera, pero el amor a lo desconocido se lleva en la sangre.

jueves, octubre 18, 2007

"La I dual" por Pablo Bellido

En un entorno competitivo y cambiante, donde emergen nuevas potencias económicas como China o India, donde el cliente es sabio y selectivo o donde la información esta al alcance de un click, las empresas, tanto pequeñas como grandes, se encomiendan a la necesidad de variar sus comportamientos y modos de actuación, percibiendo la I de Improvisación como lo incorrecto y la I de Investigación como algo imperativo.

Al Ries y Jack Trout definen en su ley inmutable nº11 del Marketing, “La Ley de la Perspectiva”, que “los efectos del marketing son a largo plazo”. Es decir, la improvisación puede resultar positiva en el momento 0, bien sea por el efecto “novedad” o bien sea por el efecto “curiosidad”, pero que si echamos un vistazo a ejemplos como los reproductores de música Mini-Disc (tamaño parecido al Disc-man, es decir ninguna innovación aparente) o los bolígrafos con goma de borrar (rara vez vemos alguno), seremos conscientes de que si no hay una base, un estudio o un planteamiento sopesado de la demanda, el fracaso está a la vuelta de la esquina.

Es por este motivo fundamental, “el cliente es dueño del mercado”, por el cual las empresas han comprendido que realmente la I que hoy en día tiene peso es la de Investigación. Si nos fijamos en los datos publicados en el número de Julio de Marketing News (Amercian Marketing Association) apreciamos el continuo crecimiento de inversión en investigación de mercados mundial, situándose en un gasto anual conjunto de 13.183 mill. €, lo que supone un crecimiento del 5.5% respecto al año anterior. Año a año esta tendencia se repite como la melodía de una atracción de feria.


CRECIMIENTO DE LA INVERSIÓN EN INVESTIGACIÓN DE MERCADOS (2004-2005)


Cada día somos más conscientes de que conocer lo que el cliente desea debe ser el primer objetivo a cumplir. De lo contrario, si improvisamos, resbalaremos una y otra vez sobre suelo encerado. Recuerda, nos movemos en un entorno competitivo, si nosotros no investigamos, algún audaz competidor lo hará.

lunes, octubre 15, 2007

¿Por qué compran los clientes? por Amalia Belenguer

Uno de los aspectos más importantes para un vendedor es conocer cuales son los motivos por los que sus clientes le compran. Este conocimiento le facilitará la continuidad comercial con sus clientes actuales y la adquisición de nuevos clientes.

Como Jeffrey Gitomer nos propone en “El pequeño libro rojo de la venta”, la venta la define el cliente y es por eso que identificar el por qué nos compran los clientes es mucho más importante que el cómo vendemos.

Pero habitualmente en nuestro rol de comerciales solemos centrarnos en establecer el éxito de una venta en las características del producto, en su calidad, en su precio y no somos capaces de ponernos en la piel de nuestro cliente y descubrir cuáles son las razones que desde su punto de vista han determinado la compra.

Mucho menos probable aún, es que se lo preguntemos directamente, obviando de esta manera una valiosa información que nos ayudará a adaptarnos más fácilmente a sus necesidades y a descubrir nuevas oportunidades de venta.

J. Gitomer nos confía algunas de las respuestas recogidas directamente de los clientes de todo tipo de sectores a la pregunta de “¿por qué compran?”, cabe destacar en este listado la importancia otorgada a la figura del comercial, no obstante lo importante es identificar ¿Por qué compran TUS clientes?

1. Me gusta mi vendedor.
2. Entiendo lo que estoy comprando.
3. Percibo una diferencia en la persona y en la empresa a las que estoy comprando.
4. Percibo valor en el producto que estoy comprando.
5. Creo en el vendedor.
6. Tengo confianza en el vendedor.
7. Me fío del vendedor.
8. Me siento a gusto con el vendedor.
9. Tengo la sensación de que mis necesidades y su producto o servicio encajan.
10. El precio me parece justo, aunque no sea necesariamente el más bajo.
11. Percibo que este producto o servicio va a incrementar mi productividad.
12. Percibo que este producto o servicio va a incrementar mi beneficio.
13. Percibo que el vendedor está tratando de ayudarme a hacer negocio para mejorar el suyo. El vendedor es un recurso valioso para mí.

miércoles, octubre 10, 2007

¿Los nuevos o Los de siempre? por Pablo Bellido


Los clientes, cada vez más exigentes e informados y los mercados, cada vez más competitivos y menos diferenciados, hacen plantearse nuevas preguntas a las compañías tales como, ¿deberíamos seguir una política más agresiva de captación de clientes? O por el contrario, ¿debemos centrarnos en los clientes actuales y desarrollar una política de fidelización efectiva?
Primeramente, debemos tener claro que la fidelización es un paso correlativo a la captación y que por tanto, lógicamente, si desde el principio no hay captación nunca podrá haber fidelización.

Dos ejemplos que ilustran estos dos tipos de políticas son las compañías telefónicas y las sociedades anónimas deportivas.

Las primeras han creído que “robar” clientes a otras compañías a base de publicidad agresiva, es la mejor vía de éxito en un mercado en el que todos sus integrantes siguen la misma tendencia de captar nuevos clientes.
Por otro lado, las SAD creen que la fidelidad de sus clientes es la mejor arma para competir en un mercado movido por sentimientos individuales, donde no caben las modas o tendencias.

Desde la liberalización del sector de las comunicaciones han ido apareciendo empresas de telefonía paulatinamente, bien de nueva creación como fue el caso de Amena, o bien otras adquiridas por multinacionales como es el caso de Airtel-Vodafone. Para el consumidor, a corto plazo, esta guerra de captación entre compañías es muy beneficiosa. Aparecen continuas ofertas de tarifa, terminales a precio irrisorio, cosas como “habla gratis los fines de semana…”. Por supuesto todo ello si cambias de una a otra. El problema llega cuando eres un cliente fiel. Paradójicamente, tu fidelidad o tu confianza aquí no sirven de nada, prefieren reclutar nuevos clientes en lugar de ofrecerte a ti, consumidor habitual, las mejores ofertas lanzadas al mercado. A largo plazo esta estrategia, junto con los costes y esfuerzos que trae consigo, naufragará como un lingote de plomo en medio del océano.


¿Captar o fidelizar? Ambas son necesariamente complementarias para la empresa. Centrarse únicamente en la captación puede acarrear gastos y esfuerzos que mermen la competitividad a largo plazo de tu empresa, y más si en tu mano está la posibilidad de convertir a tus compradores en clientes, más tarde en fieles y finalmente en prescriptotes.
El Blog Marketing Transgresor nace con el ánimo de darte a ti, la oportunidad de expresar tus opiniones y conocimientos sobre marketing y management o lo que te de la gana...


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Blog del MARKETING TRANSGRESOR

El directivo ideal debe poseer, por este orden de importancia, 1) visión de futuro, 2) sentido de la urgencia y 3) motivación a otros. ¿Estás de acuerdo?

¿Cuál de estas actitudes debe ser primordial en un directivo?

¿Cómo debe actuar el directivo ideal?